Recordando México

Tradiciones extrañas

“A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en el mismo ataúd”
-Alphonse de Lamartine

Cada año, el dulce olor del copal santo y el color denso del cempasúchil inundan los panteones de cada rincón de México. El Día de muertos es una de las celebraciones más bonitas, por lo que cada lugar tiene su forma especial de celebrar. 

Por ejemplo, mi abuela ofrenda en la mañana del 1 de noviembre caldo de res, chocolate, pan y tortillas. En la tarde, coloca en el piso un petate de flores de temporada, donde pone mole rojo, pan, tamales, velas, refrescos, calabaza dulce y copal santo.  En el techo de la ofrenda se cuelgan cadenas, frutas, adornos y muñequitos, panes de azúcar con diferentes formas.

Este es uno de los tantos ejemplos de cómo los mexicanos celebramos el Día de Muertos, pues hay festejos que van desde lo tradicional hasta lo más extraño.

Pongamos por caso a los pobladores de Ocotepec, Morelos, quienes tienen por costumbre recrear a la persona fallecida en su altar. Con ropa, huaraches y una calavera de azúcar en representación del cráneo, el muerto es colocado alrededor de la comida que disfrutaba en vida. Cabe resaltar que esto solo se hace con la persona que murió durante el transcurso del año.

El Hanal Pixán’ es una celebración que se lleva a cabo en Yucatán, la cual consiste en amarrar a los perros y colocar listones a los niños. Según la tradición maya, los perros son amarrados para que los espíritus puedan regresar con tranquilidad a sus casas. Por su parte, a los niños se les coloca un listón de color negro o rojo en la muñeca para que los espíritus que regresan no se los lleven.

Cada Día de Muertos, los habitantes de Pomuch, Campeche, exhuman el cuerpo de sus muertos para limpiar los huesos y ponerlos en una cesta o un pequeño nicho. Después de eso, realizan la limpieza cada año. Mientras están quitando el polvo de los cadáveres, los familiares les platican sobre lo que ha acontecido en el transcurso del tiempo. Cabe resaltar que dicha operación comienza tres años después de la muerte del familiar. Además de la limpieza, los pobladores aprovechan para arreglar los nichos y tumbas, pintar el sitio y adornar con flores.

Por su parte, la comunidad zapoteca en el pueblo de Juchitán, Oaxaca, realiza el ritual Xanduu´Yaa, el cual comienza el 22 de octubre con una serie de rezos y la construcción del altar tradicional comunitario. Durante los nueve días que dura el rito, los familiares hacen ofrendas en sus respectivas casas, donde ofrecen a sus muertos pan y café. El último día del festejo se hace una tamaliza en el cementerio. Cabe señalar que el rito está basado en el calendario zapoteca y no en el católico, por lo que la fiesta es en octubre.

Como hemos visto, la celebración del Día de Muertos cambia dependiendo del estado en el que te encuentres. Sin embargo, eso no quita que sea una de las celebraciones más bonitas y coloridas que tenemos en nuestro país.

Bibliografía

Masdemx. (2018). Las más extrañas y hermosas tradiciones mexicanas para honrar a los muertos. [En línea]. Sitio web: https://masdemx.com/2018/10/tradiciones-dia-de-muertos-mexico-oaxaca-extranas-raras-bonitas/[Último acceso 27 de septiembre]. 

Molina, Alicia. (2018). Las tradiciones más extrañas con las que se celebra el Día de Muertos. [En línea]. Sitio web: https://culturacolectiva.com/historia/las-tradiciones-mas-extranas-del-dia-de-muertos  [Último acceso 27 de septiembre].

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